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miércoles, junio 27, 2007

Testigo

Madrid, Barrio de Prosperidad. Calle Cartagena, a la altura de Luis Vives. Sábado 23 de junio, 21:15 horas.
De una callejuela peatonal salen corriendo unos chavales. Les persigue la policía municipal. Uno de ellos se queda rezagado, no tendrá más de 15 años. Puede que incluso sea más joven. El chaval se para, comienza a andar lentamente. Ve a un policía, se detiene y levanta las manos, un gesto inofensivo. El policía se acerca. Y le golpea en la cabeza. El golpe seco resuena en toda la calle. El chico se tambalea por el impacto. Otro golpe. El polícia le grita y le empuja contra el coche. Veo su cara, la de los dos. El chico está llorando, asustado. Mientras han llegado más agentes. Una de ellas, en moto intenta asegurarse de que ningún coche se pare, de que no nos paremos. Fuera de aquí oyes gritar.
Todo pasó muy deprisa y sin embargo lo recuerdas a cámara lenta. Cuando quieres reaccionar ya es tarde. Pasar de la rutina de la conducción a presenciar un hecho tan salvaje a 100 metros de tu casa en apenas unos segundos te deja sin capacidad de reacción. Te maldices mil veces por no haberte parado, te llamas egoísta, incluso cobarde. Hablas con la gente del barrio, te dicen que sin número de placa ni matrícula es muy jodido denunciarles. Los días siguientes andas por el barrio, buscas al chaval...pero nada.
Te juras que no volverá a pasar, que hay que estar más al loro, que había que haber reaccionado...pero sobre todo te jode que eso pase. Sin que pase nada. Lavapiés, Malasaña, Prosperidad...nadie está a salvo. Salvo ellos.
Esta ciudad, mi ciudad, apesta...cada día más.

lunes, junio 04, 2007

Soy barrenero, porque a mí nada me espanta.

Sí, estoy de acuerdo. Hay que hacer algo con el himno. Esto de que los chavales se queden como bobicos mirando hacía arriba sin decir nada, con cara de místicos, de "voy a hacer que me mola el himno"...reconozcámoslo, lo de no poder cantarlo es un chasco. Y los chicos sufren mientras suena. SU-FREN: y claro, ya salimos derrotados al campo, puede que ahí esté una de las razones ocultas de nuestros tradicionales fracasos jurgoleros (o al menos ya tienen una excusa, los pobrecitos).
De todas maneras, ¿qué es eso de ponerle una letra al himno español? No hombre no, un himno tiene que tener calado en la sociedad, no se puede inventar de la nada, y lanzarso así, envasado al vacío, cual anuncio publicitario (¿os imagináis a todo un estadio cantando "...y una marathón ooooo, uoooouoooouoooo..."?).
Es por esto que la solución está en un tema muy arraigado entre nosotros, los habitantes de la piel de toro. Se trata, sin ningún género de dudas de "Soy minero" de Antonio Molina. Todos nos sabemos la letra, todos la sentimos como nuestra...aquí van una serie de razones irrefutables que respaldan su candidatura:

1.Sería un elemento de unión para todos los españoles, lo cual no nos viene nada mal.
Admitamos que el actual himno causa rechazo: por cutre, por chusquero y porque tiene ese aroma fachilla-franquista-casposo que nos echa a muchos para atrás. Antonio Molina y su inigualable coplilla uniría a opusianos, peperos en general con rojos, anarquistas e incluso escépticos.
Los más conservadores y nostálgicos lo verían con buenos ojos: esas imágenes en blanco y negro de "Esa voz es una mina", ese aroma a manzanilla, a rollito lolailo, a la ESPAÑA de antaño, como dicen ellos. No en vano Franco se intentó apropiar de la copla como música oficialista del régimen. Majete que era el hombre...
Los más rojillos, tirando de memoria histórica como es costumbre, sabemos que Antonio Molina fue represaliado por el régimen del abuelo Paco. Citando a Terenci Moix: "Mientras en la zona nacional triunfaban artistas como Estrellita Castro o Conchita Piquer, en la republicana lo hacían Miguel de Molina o Angelillo".

2. Nos recuerda el origen humilde de nuestra querida ¡Ehpaña!.
Ahora que el ladrillo ha traído cierto nivel ecónomico a unos cuantos, y que el país se ha llenado de Michael Knights con gomina y camisa de cuadros marcando paquete con sus descapotables y sus todoterrenos , no viene mal recordar nuestros orígenes. Por higiene mental vaya.

3. Sigue siendo una canción simpática y con cierta gracia (venga, reconoce que al oír las caracoleos de la voz de Antonio Molina alguna vez te ha dado por descojonarte). Este hecho la destaca entre otras posibles candidatas, como Paquito el Chocolatero, que no tiene ni puta gracia ni siquiera cuando la bailas totalmente pedo en algún bodorrio.
En fin, para El Hombre que Mira la solución es clara. Vindicamos AQUÍ y AHORA que "Soy Minero" sea el himno oficial del Estado Español. ¡hagámoslo por el bien de España!.
Queridos lectores, esto ya es un clamor, así que os recomiendo que vayáis practicando en casa: "yo no maldigo mi suerte, porque minero nací..."


viernes, abril 13, 2007

martes, abril 10, 2007

Se acerca el verano y la noche cada día dura menos

A veces bailo con la luna. Ayer tuvimos un baile treméndamente místico. Ella me acariciaba y me decía que cerrase los ojos. Mis labios se iban humedeciendo. Ella lo tiene muy fácil, es su influjo lo que me vuelve loca. Puede hacerme llegar al orgasmo sin tocarme.

La luna también se enfadaba conmigo, no me puede vigilar por el día. Cualquier sol me puede abordar, abrazarme y calentarme mucho más de lo que ella puede. Yo le dije que no se preocupase ya que por la noche yo podía ser todo lo bella que quisiera, pero por el día me marchitaba. Dicen que por la noche todos los gatos son pardos, ¿no?. La luna no lo entiende y eclipsa.


Título fotosueño: The rose fan's girl


martes, marzo 27, 2007

El derecho de vivir en paz

"La envidia es mil veces más terrible que el hambre, porque es hambre espiritual"
Miguel de Unamuno

A veces aparece el animal que clava puñales por la espalda y no contento con el dolor que produce gira el cuchillo a fuerza de golpes de muñeca. No le afecta que grites, que llores, que sufras hasta agonizar, no piensa en nada porque en su mente no hay nada, sólo clava puñales por la espalda. En su vida normal trabaja en un centro comercial ordenando cajas de refrescos. Su vida es triste. Nadie le escucha. Nadie le quiere. De pequeño sufría y lloraba porque no le atendían. Se metía con los demás niños para cubrir su inseguridad. Inseguridad que ha ido creciendo hasta hoy. Cuando los demás descansamos el coge un cuchillo de su madre, sale de su casa y clava puñales por la espalda. Gira el cuchillo con rabia, porque nos envidia, porque su vida es tan triste que lo único que le hace feliz es el sufrimiento ajeno. Pero que tenga cuidado porque algún día alguien más triste que él le clavará el cuchillo por la espalda. Y nadie le va a socorrer.

Mirada de Roy Lichtenstein que me ha inspirado el texto.

viernes, marzo 23, 2007

Garabatos

No sé si estoy de vueltas con todo o pasada de vueltas.


Se puede sobrevivir sin saber dibujar círculos.

Escucha... All Smiles-Moth In A Cloud of Smoke (sacado de Planeta Pop)

martes, marzo 20, 2007

Callejeando

"Solo los peces muertos nadan a favor de la corriente"

Si alguna vez los políticos deciden prohibir los músicos callejeros que sepan que me voy a coger un cabreo de impresión. Ahora mismo en Madrid existe un vacío legal al respecto.

Hoy iba en el maravilloso metro y se ha subido a uno de los vagones un chaval con su trompeta y con un artilugio electrónico indescriptible que emitía una melodía pésima. Normalmente me agrada que durante trayectos cortos me amenicen el viaje, pero esa base electrónica me estaba matando. Así que todo digna le he dicho al chico:

-¿Porqué no tocas sin esa melodía espantosa que tienes de base?

Ha sonreído y ha apagado el chisme. Entonces ha empezado a tocar una canción de jazz antigua, para gozo de los presentes. Una maravilla. Y todo por 50 céntimos.

Foto sacada de Sombras

sábado, marzo 17, 2007

Perfect

Es el momento del calentamiento. Palmadas ridículas para ir calentando dedos y muñecas. Sonrisa en la cara. Me mirás las manos y me dices que tengo las uñas muy bonitas pero que me las tengo que cortar. Me enfado pero cojo el cortauñas. Me siento y empezamos a tocar; las notas surgen como por arte de magia, y yo no soy yo, soy cualquiera, podría estar en ti sin que te dieras cuenta. Es el momento de empezar a girar la cabeza embriagados por la música. Me miras como si estuviera loca y explotas en una carjada. Con mirada interesante me dices:

Angel, you know it's not the end
We'll always be good friends
The letters have been sent on

Ahora soy yo la que ríe. Y así horas, esperando a nada para hacer nada. Sólo movemos la cabeza y reímos.


martes, marzo 13, 2007

Hurricane

Existen tantos sucedáneos de la Paz, que tenemos que disfrutarlo al máximo. Tenemos que amar, que respirar aire puro, tenemos que comer, que beber, que arder con la pasión, que explotar en risas. Quiero que mi ojos y el contorno de mis labios se llenen de arrugas porque eso significará que he sido feliz.


Pero que ría y que disfrute de todo lo que me rodea no implica que piense que no hay que luchar. Voy a luchar.


Detalles con clase

A veces un pequeño detalle vale más que el mejor de los regalos...

Ayer una amiga que volvía de París me regaló una postal, me dijo que no tenía nada que ver con Francia, pero que me iba a gustar. Era una ilustración de Richard Zielenkiewicz o Monsieur Z (aconsejo visitar su página), que resulta que es un tipo que hace ropa, accesorios e ilustraciones en plan chic.
Lo más bello de esa postal, además de la ilustración, que no he podido localizar en internet, era un enorme te quiero en la parte trasera. Me dejó feliz para unos cuantos días.






Qué bien le harían a algunas personas dar amor...

domingo, marzo 11, 2007

Déjame vivir

Despúes de ver ayer a eso de las 5 de la tarde una serie de "fascistoidadas" en la televisión, me he levantado de domingo con un sol enorme que entra por las rendijas de mis persianas y que me dice vive y deja vivir. Me he puesto un jersey de punto antiguo, me he liado un canuto y he salido a tomar el sol, voy a entrar en interacción con la naturaleza. El sol me da la energía necesaria para aguantar viva el resto de la semana. A veces la soledad es insuperable y no sabes como salir...

"Invoco humanidad, no tolerar el letargo de la colectividad. Necesito orientarme por mis propios impulsos, pero no sola, que otros me acompañen y me entreabran el camino.
Me opondré a sucumbir a esta sociedad sórdida y mezquina.
Remito mis palabras al aire mendigando rescate.
Necesito amparar y que me amparen. Que la ausencia se colme con arrumacos y caricias candorosas.
Quiero acertar el evidencia de la existencia, si estoy sola anhelo saberlo ya, que no me derrengue el tiempo.
Como Blas de Otero, sólo busco unos ojos que se vuelvan hacia mí."

Esto lo dije hace tres años, y sigo en el mismo punto.


miércoles, febrero 28, 2007

Las ventanas

Las ventanas son a la vida como los ojos a nuestro cuerpo: se abren, se cierran, se estropean, con cristales, sin cristales,... Tienen vistas al exterior, pero también pueden dar a interiores,...

No hay nada más romántico que asomarse a una ventana y no mirar a ningún sitio. No hay nada más sexy que desnudarte con la persiana a medio bajar y que los vecinos te vean entre sombras. Las ventanas me dan la vida, pero quiero abrirlas y respirar el aire.


Un pequeño agujero desde donde espiamos al mundo.

Manuel García, cantautor chileno, me recuerda muchas de las maravillas de este ¿objeto?, ¿artilugio?, ¿menaje?. Y me recuerda algo que no viví, me recuerda a Silvio, a Victor... Comprobadlo vosotros mismos.

sábado, febrero 24, 2007

Theater

SI SABES EL FINAL NO VENGAS, POR FAVOR

Personajes:

África: pelo corto con cresta, flaca, 26 años, gafas de pasta, ley de la relatividad escrita en la camiseta, minifalda y castiza hasta las trancas.
Maca: amiga de África. Pelo largo lacio, corpulenta, 29 años, ojos grandes, camiseta rosa con camiseta de manga corta de flores superpuesta, vaqueros roñosos y fuerte acento andaluz.
Manuel: pelo corto, bajito, vaqueros bajos de cintura, 30 años.
Óscar: amigo de Manuel. Pelo corto, muy alto, vestido de negro de la cabeza a los pies, 30 años. También con un marcado acento castizo.
Camarero: Torso desnudo. Alto, atlético y bien aseado.

Primera parte:

La acción transcurre en una calurosa tarde de sábado. Suenan The kooks y se oye murmullo de gente. El escenario está decorado con luces rojas y naranjas, un par de mesas de taberna y una barra de bar. África y Maca están sentadas en una de las mesas. A la derecha del escenario se abre una puerta, entra Manuel dando saltos con Óscar detrás muy nervioso.

Manuel (a gritos).- ¡Vaya par de bombones que hay hoy aquí!

Mirada de reproche del camarero y de África. Óscar hace gestos con las manos para que se calle.

Camarero (a gritos).- ¿Qué pasa chavales? Cuanto tiempo sin venir. ¿Qué vais a tomar?

Óscar se acerca rápidamente a la barra.


Óscar (susurrando).- Dos cafés bien cargados

Manuel ya está sentado con África y Maca. Mira de forma sugerente a Maca, que se empieza a acalorar.

África.- No te hemos invitado a sentarte aquí. Estamos ocupadas. Hace calor y nos molestas.
Manuel.- Qué humor mujer. Además tú no me interesas, tienes pinta de tener mala folla.
África.- Mala folla puede, pero no mal follar, bonito.
Manuel (poniendo cara de enamorado y mirando a Maca).- Menudos ojazos morena.

Pausa. Mirada cómplice entre África y Maca. Óscar va hacia la mesa con dos vasos. Se sienta enfrente de África.

Manuel (se voltea hacia Óscar y en voz baja).- Compañero te toca la gafotas. Demasiado carácter y la otra tiene más carne.
Óscar.- ¡Oh!, tenéis mucho estilo vistiendo, chicas.
Maca (cogiendo la cerveza).- Ah, ¿sí?
Óscar (colorado).- Bueno, si, claro, porque no. (Pausa) Sois guapas y jóvenes.
Manuel.- Si bueno, jóvenes sí, pero aquí la crestas…
África (carcajada sonora).- Tío, acabas de ganar el camino hacia la salvación.

Los cuatro ríen a carcajadas. El camarero mete un aullido.

Camarero.- AUUUUUU
Maca.- ¿Qué sucede?

El camarero salta la barra. Se sube en la mesa que está vacía. Saca una pistola del pantalón.

Camarero (con tono amenazante).- No os aguanto. Sois cutres. Dos cafés y dos cervezas… ¿para qué? Para nada. Este calor me vuelve loco. Fuera de aquí.

Los cuatro salen precipitadamente por la puerta que se encuentra a la derecha del escenario.

Se apagan las luces. Los propios actores cambian los muebles.

Segunda parte:

La acción transcurre ya por la noche en una habitación con muebles antiguos. Hay un sofá grande de cara al público y una mesa delante. África y Óscar están sentados en el sofá. Manuel tumbado en la parte derecha del escenario. Maca detrás del sofá, en segundo plano.

África (pensativa).- No entiendo nada. Habíamos ensayado esa escena por lo menos cien veces. Entiendo que el resto de la historia era demasiado predecible. Pero somos de una compañía pequeña, creamos nuestros textos, adaptamos los personajes a nosotros mismos y no al revés, dejamos parte a la improvisación pero no tanto. (Al público): ¿verdad que no entendéis nada?

Maca se empieza a mover de derecha a izquierda.

Maca.- Vale que su papel no era el mejor de todos. En la descripción de personajes no aparecía ni su nombre. Pero ha asustado a nuestro adorado público. Ellos pensarían que era parte del guión. Pero esa pistola estaba cargada.
Óscar.- Silencio. (Se levanta bruscamente y susurra) creo que he oído algo.

Manuel se incorpora del suelo y se acerca con Óscar. Juntos van hacia la parte de la derecha del escenario. Suena un disparo. Óscar cae sobre el suelo. Se toca el pecho.

Óscar (gimiendo).- No, mi personaje era el mejor de la obra. Me ha destrozado.

Suena un segundo disparo. Manuel cae al suelo. No se mueve.

Maca (mirando a África).- Ahora nos toca a nosotras. (Tono dramático y al público): sentíos afortunados de haber conocido a estas dos actrices. Las James Dean (lectura literal) del teatro. Muertas jóvenes, guapas y cuando tocaban la fama con la punta de los dedos.
África (agarrando las manos de Maca).- Antes de morir he de confesarte una cosa. Siempre te he envidiado cuando te pones dramática. Eres muy buena. (Al público) veis lo que tiene ir de alternativas en el campo de la improvisación. Nunca se sabe como vamos a acabar.

Se abrazan. Suenan dos disparos. Caen al suelo suspirando. Aparece el camarero entre el público y sube al escenario.


Camarero (con voz dulce).- No me consideraban a la hora de improvisar.

Se apagan las luces.

Manuel-. Cabrón, que bien te ha quedado la última frase, estaba hecha a tu medida.
Camarero (enfadado).- No me toques los cojones, siempre me toca a mí hacer de malo y ni al final aparece mi nombre.

Suena carcajadas de África y Maca.

Se cierra el telón.

martes, febrero 20, 2007

Frontera

A veces no sabes si estás de un lado o de otro.
Recuerdo cuando Massive Attack era lo más y yo estaba ahí con una edad espléndida, disfrutándolo y siendo consciente de que no podía estar más en la cresta de la ola. Toda una surfera. Ahí metidos en el ajo, Tracey Thorn, Michel Gondry y una adolescente.
Pero el tiempo, cabrón, pasa. Y un buen día puedes ir a festivales, y te da por el buenrollismo y no aprecias todo lo que tienes. Te lo pasas bien, pero necesitas unos años para que cuando vuelvas a esos festivales lo veas todo con una mirada distinta. Mirás alrededor y ya no estás entre las más jovencitas. Eres una de esas chicas que dicen que tiene experiencia, pero te descojonas. Y mucho despúes cuando los recuerdos son tu arma más potente, aparecen grupos magníficos, cuyo componente más viejo resulta ser 5 ó 10 años menor que tú. Y ya te pasas al JAZZ, y entonces es cuando todo por fin cobra sentido, no importa la edad, no importan tus zapas, no importa que tengas entradas, no importa que la celulitis haga estragos, no importa que tu camiseta no sea del mercado de Fuencarral, solo importa la música. Y ya te arreglas por ti y para él, pero no para quien te mire. Es cojonudo.

lunes, febrero 12, 2007

カラオケ-オーケストラ (2ª Parte)

Ahí estaba yo... medio borracha, hablando en la calle con unos amigos.

-¡¡¡Vamos al karaoke!!!
-Paso
-¿Por qué?
-Vale, no he llegado a ser una estrella del rock, pero eso no quiere decir que ahora me vaya a dedicar a cantar en un antro de semejante pelaje.
-Suzanne, no seas tan divina.
-Bueno, voy, pero no pienso cantar.
-Bueno, tú vas y luego ya veremos...

Ahí estabamos, once personas en una mesa. En la mesa contigua se encontraba un grupo de chavales de 18 dulces años. Estos niños lo mismo te cantaban a Rocío Jurado como a King África, una cosa bastante impresentable. Salió Óscar con su preciosa voz y nos deleitó a todos con El Sitio de mi Recreo. Salió Eduardo con Ana, y cantaron Quince Años Tiene mi Amor, fue fráncamente penoso. Así que después de un rato en el que yo me dedicaba a psicoanalizar a las personas de aquél bar, el cual tenía todos los complementos posibles en madera de pino, vi que en aquella pantalla donde se leía la letra ponía:

Título: Cuatro y diez
Mesa: 16
Canta: Suzanne


Y una mierda... Dignamente cogí mi bolso. Me puse el abrigo y les dije:
-Chavales, hasta la semana que viene.
-Venga Suzanne, no seas así, no puedes estar todo el día fumándote canutos y soñando. Con esto descargas toda la adrenalina.- Me dijo Ana.
-Yo es que prefiero follar.

No me la vuelven a jugar.

Y ahora un poco de psicodelia japonesa de los años 60. Con todos ustedes.... ピストル / 友川かずき
(The Golden Cups -I'm So Glad, 1968)

miércoles, febrero 07, 2007

Transporte, música y sexo

He decidido que hoy voy a tomar una alternativa. Mi recorrido habitual dura una hora y media. Navegando por internet he encontrado que puedo hacer el mismo trayecto en una hora haciendo un cambio de autobús a la mitad de camino.

20:00 Salgo del trabajo, estoy escuchando Hoy puede ser un gran día de Joan Manuel Serrat.
20:10 Cojo el primero de los autobús. Cambio la música, ahora es el turno de Take me out de los Fernidand.

I say don't you know?

You say you don't know

I say take me out

20:35 Sigo en el mismo autobús. Estoy un poco desesperada ya debería estar en el punto intermedio. Tengo que buscar algo que me relaje. In-A-Gadda-Da-Vida, sí, decidido, de los Iron Butterfly

20:45 Aún suena In-A-Gadda-Da-Vida que para algo dura 17 minutos. He llegado a mi punto intermedio. Voy a coger el segundo autobús.

20:55 Me he perdido. He cogido la dirección incorrecta. Creo que es por esa calle. ¡¡Si!!, ya sé por donde tengo que ir. Escojo ahora I will survive de Gloria Gaynor.

21:00 He visto irse a dos autobuses. Se han marchado sin mí. Qué pena. Mi mp3 se ha vuelto loco empieza a sonar Canciones para el tiempo y la distancia de Iván Ferreiro.

21:15 Llega el autobús. Me monto en él, selecciono la canción de Madrugada de Alfama cantada en esta ocasión por Amalia.

21:35 Parecía que se había roto el autobús. Hemos estado parados 10 minutos. He apagado el mp3 un rato para oir el sonido celestial del arranque del autobús.

21:50 Estamos entrando ya en mi pueblo. Por fin. Estoy escuchando Hijos del agobio de Triana. Parece que el autobús está cogiendo una entrada diferente a la de todos los días. Vuelvo a apagar el trasto. Nos están bajando del autobús, parece que definitivamente a muerto. Nos suben a otro.

22:00 Saco las llaves del bolso

22:05 Me tumbo en la cama.



Dos horas en llegar a casa. Es que tengo que dejar de ser tan aventurera. Ya lo decía mi padre.

24:00 Qué suave estás. Amor...

domingo, febrero 04, 2007

Adiós a las musas

Hoy me he levantado con ganas de nada. Mi puta inspiración se ha esfumado. Debe estar tirada, borracha, en algún andén de cercanías. No me sirve de nada amar, no me sirve de nada llorar. Llorar por ella, que se ha perdido, y llorar por ti y amarte a ti, que estás sin estar. Voy a ver si compro medio kilo de inspiración y 100 gramos de amor, para que me alimenten hasta que vuelvas.

martes, enero 30, 2007

Magia


Hace un año, cogí un autobús que iba hacia mi pueblo. Este autobús iba lleno, por lo que me senté en las escaleritas de la puerta de salida. Una señora de 60 años se sentó conmigo; me pareció realmente indignante que nadie se levantará para que ella se sentase. Me di cuenta de que estaba analizando mis rasgos, ella, como yo, tenía esa capacidad de detectar el magnetismo en ciertas situaciones, en la edad media las dos hubieramos sido quemadas en la hoguera.

-Deberías dejar de fumar -dijo ella mirándome fijamente a los ojos-. Y los granitos esos que tienes en la cara se quitan con pepino.

Yo no pude evitar entablar conversación con ella. La magia surgió de forma totalmente espontánea y no tardé en contarle mi profesión, mis sueños y mi busqueda del amor eterno... Ella parecía encantada con mi vida, supongo que ella miraba mis ojos buscando una parte de sí misma que se había esfumado hacía mucho tiempo. Me dijo que el mundo se sostenía por unos finos hilos, me dijo que nadie se ocupaba de hacer nudos en aquellos hilos que ya se habían roto por nuestro propio peso y que yo tenía fuerza suficiente para atarlos. Yo la creí.

Llegué a mi parada, y me levanté para bajarme; ella se levantó para darme un abrazo. El autobús frenó repentinamente y ella cayó, golpeándose bruscamente contra el suelo. Me asusté muchísimo. Me sentía tremendamente culpable de aquella caída.

-No te preocupes hija -dijo sonriendo-. Estoy bien. Tú ata los hilos que te encuentres.

Salí del autobús con lágrimas en los ojos. Todo los viajeros repartían sus miradas entre ella y yo. No la he vuelto a ver.


lunes, enero 22, 2007

Cuento que nunca acaba

Había una vez un chalado que se dedicaba a acosar a una bella dama, con mensajes cortos del tipo: “¿Eras tú la del sostén rojo?”

Este personaje se dedicaba a mandar el mismo mail a las diferentes cuentas de la afrodita serrana, con el único fin de llevarse a la cama a susodicho bombón... Aún así, por un motivo desconocido, nuestra dama se quedaba realmente complacida con las excentricidades de este loco, que para más INRI (IESVS NAZARENVS REX IVDAEORVM), tenía el pelo rojo (o la barba, mejor dicho, por lo que a partir de ahora le llamaremos "el loco de la barba roja").

Ante este acoso indiscriminado de "el loco de la barba roja", la dulce (que será como denominaremos a la serrana) decidió aplicar una táctica y estrategia de victoria sobre el loco, ella conocía las intenciones de él, y no le importaba en absoluto las formas poco convencionales y un tanto extravagantes que utilizaba el loco para acercarse a ella.

Volvamos a la metodología que utilizaría la dulce para hacerse con los servicios sexuales del loco, porque lo que no saben nuestros lectores es que el fervor sexual no era exclusivo del loco, la dulce, pese a su aspecto inocente y puro, guardaba un torbellino de pasión desenfrenada, y conocedora de la atracción que producía sobre el loco decidió seducirlo de forma suave, calmada, utilizaría palabras delicadas, le acariciaría con ellas de forma pacífica, tranquila. Sabía que era fácil, siempre es fácil, pero deseaba ir más lejos, no podía volverle loco, porque él ya lo estaba, y volverle cuerdo no tenía sentido, porque entonces perdería todo el encanto... ¿Entonces cuál era el fin de este montaje? ¿Qué pretendía ella? ¿Acaso estaba más loca que "el loco de la barba roja"? ¿Quizá fuese una mente retorcida cuyo fin era explotarlo, someterlo a saciar todos sus placeres carnales?...

La dulce comenzó su ataque enviando delirantes mensajes al loco, algunos directos, otros no tanto: "Cuando sientas tu herida sangrar, cuando sientas tu voz sollozar, cuenta conmigo." Desde luego no eran suyos, los había adquirido en las calles, esas palabras las había robado de otros labios o de antiguos libros. Pero él no lo sabía. Además no podía vender su alma tan rápidamente. Escribirle un fragmento era como arrancar una parte de sí misma y regalarle un pedacito de su vida.

En principio estos mensajes causaron indiferencia sobre el loco, lo que hizo que la dulce se enajenara enormemente. No podía entender aquella rebeldía. Pero esto formaba parte del juego, vagabundear con los sentimientos, no exigir bienestar, jugar, jugar y volver a jugar...

Ya está, habían quedado. Él, terco y obstinado, tardó en aceptar, no porque no desease verla, no, no era por eso. Él no conocía sus intenciones, dulce y serrana, sí, pero perversa cuando quería. Él no sabía si iba a dejarse encandilar por sus dulces palabras (cosa que dudaba bastante, ya que él era un gran conocedor de esas artimañas) o si en cambio, lo que iba a seducirle serían aquellos senos voluptuosos, el contoneo de su cuerpo paradisíaco, él era más dado a los deleites sensuales y sabía que, como la dulce pretendía algo, podría utilizarla, jugar, jugar,...

La maquiavélica naturaleza de la dulce le hizo construir un castillo de espejismos, el contenido del mismo sería impredecible, indescifrable. Para poder hacer realidad esa quimera necesita la ayuda de un buen ilusionista, sin su ayuda el castillo podría ser construido pero cuando entrásemos por la puerta principal veríamos palabras ordenadas de forma coherentes, un léxico cuidado, un bello vestuario, pelucas elegantes, cuadros y fotografías. Ahora bien, no oses adentrarte en el resto de las habitaciones estarán oscuras, vacías, no habrá nada....

Cuando por las mañanas la dulce se miraba en el espejo y sonreía, no reía a grandes carcajadas, no era una risa maligna, era una risa perfidiosa, intrigante... Sólo pretendía enamorarle de una forma poco convencional, ¿lo consiguó?

lunes, enero 15, 2007

Estrella del Rock

Siempre quise ser una estrella del rock. Me imaginaba con la melena suelta y enredada, minifalda, un escote de infarto, los labios pintados de rojo pasión y una guitarra. Dios, que ilusión me hubiera hecho.

Hace unos meses fui a un estudió de grabación (casero), el jefe me dijo que para probar debería cantar una canción conocida y así él detactaría que me falta, que me sobra y que retoques tendría que hacer después... Al final me decidí por el Let it be de los Beatles. El jefe me miró con una cara muy extraña y me preguntó que sí de verdad quería ser estrella del Rock&Roll, y yo jodida pensando: pero este tío de que va... no me atrevía a soltarle una fresca, así que de una forma más sútil le indiqué que yo quería ser una estrella para que los demás me admirasen, para ser el foco de las cámaras, para que los adolescentes se masturbasen pensando en mí, ¡oh si!, sería genial... pero el tipo paso de reirse de mí, a empezar a estar un poco cachondo así que le dije que porque no empezabamos.

Me puso unos cascos enormes y me dio un micrófono, me sugirió que dejase lo de la guitarrita para otro día. Yo sólo oía mi voz y el piano que un chaval estaba tocando. Hicimos la primera prueba, pero a eso de los 30 segundos a mí me entró un ataque de risa, me parecía todo tan ridículo... Yo no quería estar ahí en un cuartucho con dos pringados, yo quería mi propio camerino, tomándome un vodka y fumándome un canuto.

Hicimos la segunda prueba, yo afine todo lo que pude y conseguimos acabar la canción. Les mire la cara y pensé "se han quedado sorprendidos para bien o para mal". Evidentemente era para mal, aquello sonaba fatal, nunca pensé que podría tener una voz tan sumamente desagradable. Me fui totalmente humillada. Mi sueño... ser una mezcla de Janis Joplin, Björk y Carla Bruni... a la basura